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Malinois agresivo es una frase que se escucha cada vez más y ocupa buena parte de las consultas que recibimos.

¿Por qué?

El Pastor Belga Malinois es un perro en origen ganadero, que se fue seleccionando y cribando de acuerdo a diversos aspectos. Algunos de ellos son la alta actividad, la velocidad, la fiereza, la desconfianza hacia extraños, su inteligencia y otros como la velocidad de activación. Todos estos factores, y otros, construyen un gran perro de trabajo, pero no una mascota ideal la mayoría de las veces.

Todo esto se explica por activa y por pasiva y se recomienda al 99% de las personas que no adquieran un Malinois como perro de compañía.
Se les explica que se requiere de experiencia, y todos creen tenerla. Se les dice que se precisa un dueño capaz, enérgico y con caracter, y todos creen ser así. La realidad es que la tasa de abandono o de cesión de esta raza se ha multiplicado por 100 en los últimos 2 años.

Claro que, como en todas las razas, encontraremos ejemplares más fáciles y otros más difíciles. Los fáciles no serán tan fáciles como un Labrador promedio y los muy difíciles serán para uso exclusivo de fuerzas de seguridad y no serán aptos para cualquier guía. Se debe tener en cuenta que un Malinois de la mitad de la tabla, en algún momento de su crecimiento intentará, o conseguirá, agredir a alguien. Si esa situación no se maneja de forma adecuada, obtendremos un Malinois agresivo.

¿Esta raza requiere una lata actividad?

La respuesta fácil es el sí.

Pero ¿Será suficiente con esto?

Pues la respuesta es un contundente NO.

Debemos tener en cuenta de que estamos ante un atleta con mayúsculas. Donde un ejercicio diario intenso, será para él lo más normal del mundo y la normalidad no apacigua, no relaja y no tranquiliza.

Malinois agresivo
¿Dónde está la clave entonces?

La clave es la armonía entre ejercicio y carga de trabajo psicológico.

Por un lado podremos sacar a nuestro Malinois a correr y jugar cada día. Habrá días en que no podamos y no ocurrirá nada por ello si todo está bien balanceado.

Por otro lado deberemos darle trabajo a su explosivo cerebro. Los trabajos de búsqueda son muy adecuados. Podremos enseñarle a buscar su pelota, a un familiar o cualquier otra cosa como hongos o frutos. Estas búsquedas exigirán gran concentración y dedicación. Así conseguiremos que cuando llegue a casa, su cabeza esté libre de estrés y solo quiera relajarse y descansar.

Hay un tercer factor que para los ejemplares que están del medio de la tabla hacia arriba es necesario. Y no es otro que el control de la agresión y la confianza en el guía.

¿Cómo trabajamos eso?

Explicándole a nuestro perro que nosotros controlamos cualquier situación y que el simplemente debe estar pendiente de nosotros.

Podremos trabajar y controlar su agresividad, enseñando a nuestro Malinois rutinas de defensa.

Nota: Muy importante, esto para particulares solo es legal dentro de un club deportivo debidamente legalizado.

Así construiremos una rutina que nunca se dará por casualidad en la calle y nuestro perro podrá descargar su ira confiando en nuestra orden. Esto, debidamente trabajado por profesionales, nos otorgará control y confianza en cualquier situación.

Pero por supuesto, esta es la teoría, en la práctica la carga agresiva de algunos ejemplares hace que no puedan ser manejados en estas condiciones de agresión (deportivas) por un 70% de sus dueños.

Recuerde:

No adquiera un Malinois sin un asesoramiento profesional y eficiente.

Si ya tiene uno y tiene problemas con su Malinois agresivo, contacte con nosotros y le asesoraremos.